El recorte en las becas, la falta de viandas, la mala infraestructura de nuestras escuelas y demás situaciones que sufrimos los estudiantes día a día, no son simples problemas si profundizamos solo un poco. Está claro cual es el propósito de todo esto... acabar con la educación pública! Por eso los estudiantes de los colegios “Reconquista”, “Saavedra” y “Rawson” decidimos levantarnos en contra de esta política de vaciamiento.
Aprobado por mayoría, los estudiantes de los tres colegios acordamos realizar una Toma.
Si bien para algunos no era la mejor manera de protestar, se terminaron adhiriendo. De otra manera nuestro grito de protesta no se hubiese escuchado.
En los días de la toma se realizó una Asamblea con delegados de más de cincuenta colegios.
Tras debatir cuales eran las problemáticas que padecía cada uno de ellos y qué se podía hacer al respecto, quedó en claro que las tomas (ocurridas en más de un colegio) no bastaban. Por consiguiente se concensuaron nuevos métodos de protesta.
Junto con los demás estudiantes, como ya se había acordado, marchamos hacia la Legislatura, donde tres delegados por colegio tuvieron la posibilidad de plantearle al Ministro de Educación, Mariano Narodowsky, los graves
problemas que sufre nuestra educación. Debimos esperar tres horas, ya que el ministro no pensaba acudir a la cita.
Llegó justo cuando se enteró que, si no se hacía cargo de la situación, podía sufrir una interpelación.
Pasadas otras tres horas de "dialogo", Narodowsky no nos supo responder ni una sola pregunta, intentando suspender la reunión.
La única respuesta del ministro fue armar listas negras (como en la última dictadura) para alumnos y profesores adheridos a la lucha.
Es lamentable que este señor sea el responsable de nuestra educación...
Además de ir a la Legislatura, también marchamos hacia Plaza de Mayo, en apoyo de los estudiantes universitarios que padecen, al igual que nosotros, las consecuencias de este sistema corrupto.
El 16 de septiembre fuimos al acto por el aniversario de "La Noche de los Lápices", en el que se recordó a los estudiantes secundarios secuestrados y torturados hace treinta y dos años.
Por último, cortamos la Av. 9 de Julio y Corrientes. Y en Zona sur, el puente Alsina, con la participación de más de 700 estudiantes en total.
En toda esta movida logramos recuperar cerca de 16.000 becas recortadas. Sin embargo no nos vamos a conformar.
De esta manera nosotros, los estudiantes, decimos presente… y seguimos en la lucha!
Mauro.
Aprobado por mayoría, los estudiantes de los tres colegios acordamos realizar una Toma.
Si bien para algunos no era la mejor manera de protestar, se terminaron adhiriendo. De otra manera nuestro grito de protesta no se hubiese escuchado.
En los días de la toma se realizó una Asamblea con delegados de más de cincuenta colegios.
Tras debatir cuales eran las problemáticas que padecía cada uno de ellos y qué se podía hacer al respecto, quedó en claro que las tomas (ocurridas en más de un colegio) no bastaban. Por consiguiente se concensuaron nuevos métodos de protesta.
Junto con los demás estudiantes, como ya se había acordado, marchamos hacia la Legislatura, donde tres delegados por colegio tuvieron la posibilidad de plantearle al Ministro de Educación, Mariano Narodowsky, los graves
problemas que sufre nuestra educación. Debimos esperar tres horas, ya que el ministro no pensaba acudir a la cita.
Llegó justo cuando se enteró que, si no se hacía cargo de la situación, podía sufrir una interpelación.
Pasadas otras tres horas de "dialogo", Narodowsky no nos supo responder ni una sola pregunta, intentando suspender la reunión.
La única respuesta del ministro fue armar listas negras (como en la última dictadura) para alumnos y profesores adheridos a la lucha.
Es lamentable que este señor sea el responsable de nuestra educación...
Además de ir a la Legislatura, también marchamos hacia Plaza de Mayo, en apoyo de los estudiantes universitarios que padecen, al igual que nosotros, las consecuencias de este sistema corrupto.
El 16 de septiembre fuimos al acto por el aniversario de "La Noche de los Lápices", en el que se recordó a los estudiantes secundarios secuestrados y torturados hace treinta y dos años.
Por último, cortamos la Av. 9 de Julio y Corrientes. Y en Zona sur, el puente Alsina, con la participación de más de 700 estudiantes en total.
En toda esta movida logramos recuperar cerca de 16.000 becas recortadas. Sin embargo no nos vamos a conformar.
De esta manera nosotros, los estudiantes, decimos presente… y seguimos en la lucha!
Mauro.

Para La Próxima ¡Más Organización!
En mi opinión la toma del colegio Reconquista, realizada durante las primeras semanas de septiembre, no estuvo muy organizada, por lo tanto no creo que haya funcionado. Entiendo el reclamo y lo apoyo, pero no me pareció que ese sea el método de protesta mejor elegido, ya que, en el edificio funcionan tres colegios, en los turnos mañana, tarde y noche y asisten cientos de alumnos, no todos con el mismo pensamiento.
Al no haberse realizado una asamblea previa fue menos democrático (ya que primero los alumnos del colegio Rawson tomaron el colegio y al día siguiente nos enteramos el resto de los alumnos, después decidieron participar chicos del turno tarde y mañana). Durante los días en que el colegio estuvo tomado, no hubo comunicación y la única forma de informarse sobre lo que estaba pasando era venir a la toma, o sino por medio de un blog.
Me parece que con más organización, esta protesta hubiera funcionado mejor y se hubiesen conseguido más que las 16.000 becas, porque así habrían participado más alumnos, padres y profesores.
Yo creo que se consiguieron más cosas con marchas, y otros tipos de manifestaciones.... Las repercusiones que quedaron tampoco fueron muy positivas en mi opinión. Además de la pérdida de clases, se cancelaron excursiones y salidas, no se realizará la semana de orientación en diciembre debido que se alargó el cierre del ciclo lectivo, entre otras cosas.
Lo que yo rescato, es que después de este hecho, se realizaron más debates entre alumnos y profesores acerca de este tema y nos enteramos que ellos por su parte también reclamaban lo mismo... Creo que aprendimos a respetar mucho más la opinión del otro y, desde ahora reclamar nuestros derechos va a ser mucho más organizado y creo que daría más frutos.
ANA LUCILA
Blancos y Negros de la Toma
El Reconquista pasó por una situación muy tensa en el mes de septiembre: La Toma del Colegio. Vale aclarar que en este edificio funcionan tres colegios distintos “Reconquista”, “Saavedra” y “Rawson”) pero solo la mayoría de los alumnos de los turnos Mañana y Noche estaban a favor de la toma.
Durante los 16 días que duró, sucedieron muchas cosas buenas y malas: Se recuperaron 16.000 becas que el gobierno había retirado, se generaron mejores vínculos entre los alumnos, se fomentó el deseo de hacer cumplir nuestros derechos, se estimuló el debate y la participación entre alumnos, padres y profesores, entre otras cosas.
Pero también, y esto no se puede negar, existe la otra parte: se perdieron días de clase y como consecuencia se prolongó el año lectivo, y se perdió la Semana de Orientación en diciembre. Se realizó un complot generado por medio de un blog, que criticó de una manera muy ofensiva a los estudiantes que participaron de la toma, y se suspendieron las excursiones para los alumnos del colegio.
Desde mi punto de vista, noté que no fue una toma organizada, tal vez por ser la primera experiencia para todos. Siempre creí que para realizar este tipo de acciones, hace falta mucha organización, que cada uno esté bien informado y sepa qué lugar va a ocupar para poder cumplir el objetivo común. Además, considero que los alumnos que se “opusieron” no recibieron la información necesaria, ni tampoco se molestaron en investigar sobre ello.
Estoy muy de acuerdo con el reclamo: todos sabemos que el colegio se encuentra en un estado deplorable y que se hace imposible dar clases así, pero no creo que una toma sea la forma de conseguir lo que necesitamos, porque lo que reclamamos se puede obtener teniendo clases normalmente y asistiendo a marchas.
La toma genera un caos interno entre los mismos alumnos. Están aquellos que solo vienen a estudiar, aquellos que la pasan mejor en el colegio que en sus casas y por lo tanto, encuentran este espacio como un refugio, los que solo vienen a perder el tiempo y “calentar la silla”, o los que asisten obligados por sus padres para cobrar la beca.
Es así que se genera un choque de intereses entre los estudiantes. A algunos no le interesó el reclamo, pero les gustó la idea de tener “una pequeñas vacaciones”. También estaban los alumnos que dedicaron todo su tiempo al colegio y a la lucha.
Como alumna del “Reconquista” propongo que realicemos una Jornada de Reflexión, para concienciarnos desde nosotros mismos y frenar con los destrozos de las estufas, los bancos, las ventanas y las puertas, y así aprender a cuidar nuestro Colegio.
¡No dejemos caer el reclamo y luchemos por los que queremos!
Micaela Martinez
En mi opinión la toma del colegio Reconquista, realizada durante las primeras semanas de septiembre, no estuvo muy organizada, por lo tanto no creo que haya funcionado. Entiendo el reclamo y lo apoyo, pero no me pareció que ese sea el método de protesta mejor elegido, ya que, en el edificio funcionan tres colegios, en los turnos mañana, tarde y noche y asisten cientos de alumnos, no todos con el mismo pensamiento.
Al no haberse realizado una asamblea previa fue menos democrático (ya que primero los alumnos del colegio Rawson tomaron el colegio y al día siguiente nos enteramos el resto de los alumnos, después decidieron participar chicos del turno tarde y mañana). Durante los días en que el colegio estuvo tomado, no hubo comunicación y la única forma de informarse sobre lo que estaba pasando era venir a la toma, o sino por medio de un blog.
Me parece que con más organización, esta protesta hubiera funcionado mejor y se hubiesen conseguido más que las 16.000 becas, porque así habrían participado más alumnos, padres y profesores.
Yo creo que se consiguieron más cosas con marchas, y otros tipos de manifestaciones.... Las repercusiones que quedaron tampoco fueron muy positivas en mi opinión. Además de la pérdida de clases, se cancelaron excursiones y salidas, no se realizará la semana de orientación en diciembre debido que se alargó el cierre del ciclo lectivo, entre otras cosas.
Lo que yo rescato, es que después de este hecho, se realizaron más debates entre alumnos y profesores acerca de este tema y nos enteramos que ellos por su parte también reclamaban lo mismo... Creo que aprendimos a respetar mucho más la opinión del otro y, desde ahora reclamar nuestros derechos va a ser mucho más organizado y creo que daría más frutos.
ANA LUCILA
Blancos y Negros de la Toma
El Reconquista pasó por una situación muy tensa en el mes de septiembre: La Toma del Colegio. Vale aclarar que en este edificio funcionan tres colegios distintos “Reconquista”, “Saavedra” y “Rawson”) pero solo la mayoría de los alumnos de los turnos Mañana y Noche estaban a favor de la toma.
Durante los 16 días que duró, sucedieron muchas cosas buenas y malas: Se recuperaron 16.000 becas que el gobierno había retirado, se generaron mejores vínculos entre los alumnos, se fomentó el deseo de hacer cumplir nuestros derechos, se estimuló el debate y la participación entre alumnos, padres y profesores, entre otras cosas.
Pero también, y esto no se puede negar, existe la otra parte: se perdieron días de clase y como consecuencia se prolongó el año lectivo, y se perdió la Semana de Orientación en diciembre. Se realizó un complot generado por medio de un blog, que criticó de una manera muy ofensiva a los estudiantes que participaron de la toma, y se suspendieron las excursiones para los alumnos del colegio.
Desde mi punto de vista, noté que no fue una toma organizada, tal vez por ser la primera experiencia para todos. Siempre creí que para realizar este tipo de acciones, hace falta mucha organización, que cada uno esté bien informado y sepa qué lugar va a ocupar para poder cumplir el objetivo común. Además, considero que los alumnos que se “opusieron” no recibieron la información necesaria, ni tampoco se molestaron en investigar sobre ello.
Estoy muy de acuerdo con el reclamo: todos sabemos que el colegio se encuentra en un estado deplorable y que se hace imposible dar clases así, pero no creo que una toma sea la forma de conseguir lo que necesitamos, porque lo que reclamamos se puede obtener teniendo clases normalmente y asistiendo a marchas.
La toma genera un caos interno entre los mismos alumnos. Están aquellos que solo vienen a estudiar, aquellos que la pasan mejor en el colegio que en sus casas y por lo tanto, encuentran este espacio como un refugio, los que solo vienen a perder el tiempo y “calentar la silla”, o los que asisten obligados por sus padres para cobrar la beca.
Es así que se genera un choque de intereses entre los estudiantes. A algunos no le interesó el reclamo, pero les gustó la idea de tener “una pequeñas vacaciones”. También estaban los alumnos que dedicaron todo su tiempo al colegio y a la lucha.
Como alumna del “Reconquista” propongo que realicemos una Jornada de Reflexión, para concienciarnos desde nosotros mismos y frenar con los destrozos de las estufas, los bancos, las ventanas y las puertas, y así aprender a cuidar nuestro Colegio.
¡No dejemos caer el reclamo y luchemos por los que queremos!
Micaela Martinez
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