viernes, 28 de noviembre de 2008

La Puerta

Llovía en este invierno,y peor era a la mañana temprano,donde además la niebla se acumulaba en grandes cantidades,dificultándonos la visión a todos.Este soy yo,señor,y le voy a contar la historia que quiere.
Corría el año 1977.Turbulentos tiempos políticos y sociales,sabrá.En los años en que aquello duró,tratábamos de pasarla lo mejor posible,charlando de temas pasatistas y (generalmente) banales.Todo sea por olvidar la tensa y horrible situación que sucedía en las calles.Aunque,pensándolo bien,esta se registraba en el colegio,en mayor o menos medida.Un ejemplo de ello era que al solo decir la palabra “che” en plena clase,éramos castigados con una baja de 2 o más puntos en nuestra calificación escolar. Y ni pensar en decir “Mayo Francés” o “Guevara” porque ahí sí que uno no sabía lo que le esperaba.
Pero me estoy deteniendo en nimiedades,debo ir al grano:la historia sucede en el Colegio Reconquista y ocurrió de esta manera:
Un día en el recreo,luego de la hora de historia,estaba charlando con mis compañeros acerca de Marx y los libros que había quemado mi padre.Estábamos lejos de los profesores,pero al terminar la charla salimos a recorrer el patio y mientras nos fijábamos en los trofeos que se ubicaban en la vitrina,oímos a dos profesores hablar:uno de ellos era el de historia.Luego de pensarlo mucho,fuimos a preguntarle a ese profesor sobre su charla.E,inesperadamente,contestó:
-Es acerca del cuarto secreto,chicos.No traten de ir ahí,es muy peligroso.
El cuarto secreto.Me causaba mucha gracia que lo llamaran el cuarto secreto,ya que su paradero no era ningún secreto,a diferencia de la correspondencia robada de aquel cuento de Poe.Le preguntamos por qué era peligroso:
-Porque Satán está ahí,chicos.Ese es el refugio de Satán.Lo mantenemos oculto en ese cuarto para que no traiga el mal a este colegio de dios.
Yo ya estaba imaginándome a Satán,un enclenque debilucho, de capa caída,y mas bueno y comprensivo que el cura de la esquina de mi casa.
Nos despedimos del profesor,le agradecimos y fuimos a la clase de Geografía.luego de terminar de ver el Meridiano de Greenwich,le preguntamos Raúl,Fernando y yo:
-Profesora...¿sabe algo del cuarto secreto?
Toda la clase se congeló.Jacinto,que se reía de cualquier cosa,estaba pálido y mudo.Romina,la charlatana,hizo lo mismo.Luego de unos segundos,la profesora se reanimó y mostró una sonrisa de oreja a oreja.Y empezó a hablar:
-Alumnos,ese cuarto ha causado milagros.En 1960 un celador entró ahí y vio a la virgen flotando al lado de una escoba.
Los ateos se harían un festín con ese comentario,pensé.La profesora seguía hablando:
-La virgen le habló y le dijo que le iba a dar al colegio tres milagros.
Gutierrez,el profesor de Química alérgico a los batracios,securó milagrosamente mientras caminaba en dirección a ese cuarto,claro está,gracias a la virgen.Aunque todavía no lo confirmamos como milagro,porque creemos que el mismo Gutiérrez compró un diccionario nuevo o recuperó las páginas del viejo en agradecimiento a su curación.Lo que vino después fue aún más increíble...pero quedará para la próxima.Que tengan buen día alumnos,hasta la semana que viene.
-Hasta la semana que viene,Profesora Bonvisutto.
Luego de aquel comentario de la profesora,me decidí a proponerles a mis compañeros entrar en aquel cuarto.Al principio,todos se acobardaron.
Raúl, que leía muchas historietas. Decía que podía ser un portal a una tierra paralela, a la quinta dimensión o algo por el estilo. Todos nos reímos. Les insistí con la idea, pero no les importó.Al final,los convencí de esta forma:
-Al que venga conmigo lo invito a tomar un helado en Fredo.
Me siguió todo el curso.
Nos escabullimos por las escaleras.Aunque casi nos caemos en la avalancha,no nos vieron.Pasamos totalmente desapercibidos.

Luego de unos minutos,llegamos al cuarto.Estaba todavía el cartel rojo que decía “NO PASAR”,aunque roto y desteñido por el paso del tiempo.A pesar de la insistencia de mis compañeros,abrí la puerta.
Era un cuarto vacío...y nada más.
-¿Y qué pasó luego?
-El paso del tiempo hizo que olvidara detalles,señor.Creo que deberá completar usted el desenlace.De ser posible,épico y sin doble lectura.
-¿Pero...qué puedo inventar?
-No ponga en mi biografía cosas fantásticas.Ponga un final mundano,quizá hasta simple.Algo a tono con la raza humana.
Juan Andrés Coccotis Bodo
Segundo Puesto en el "Concurso Literario" del año 2007 llevado a cabo en el Colegio Reconquista

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